Usted está aquí:

Bosquejos y Mensajes.

Estudios bíblicos

Catecismos

Confesiones de fe

Credos Históricos

Buscar:

General:

Inicio

Carta de Bienvenida

La Biblia on-line

Catecismos Evangélicos

Confesiones de fe

Credos Históricos

Contacto

De la A a la Z

CATECISMO DE HEIDELBERG

Catecismo de Heidelberg de 1563

TERCERA PARTE - (c)

DOMINGO 45.
116. Pregunta: ¿Por qué es necesaria la oración a los cristianos ?
Respuesta:
Porque es el punto principal de nuestro agradecimiento que Dios pide de nosotros (a), y porque El quiere dar su gracia y su Espíritu Santo sólo a aquellos que se lo piden con oraciones ardientes y contínuas, dándole gracias (b).
a. Salmo 50:4.-b. Mateo 7:7; Luc.11:9, 13, 1 Tes. 5:17.

117. Pregunta: ¿Qué es necesario en la oración para que ésta agrade a Dios y sea oida por El?
Respuesta:
Primero, que pidamos de todo corazón (a), al solo y verdadero Dios,el cual se ha manifestado en su palabra (b), todas las cosas que El desea que le pidamos (c). Segundo, que reconociendo sinceramente toda nuestra pobreza y miseria (d), nos humillemos delante de su majestad (e). Y por último que apoyándonos sobre este firme fundamento (f), sepamos que, pese a nuestra indignidad, El escuchará nuesraoración por amor del Señor Jesucristo (g), como nos lo ha prometido en su palabra (h).
a. Juan 4:24; Salmo 145:18.-b. Apoc. 19:10; Juan 4:22-24.-c. Rom. 8:26; 1 Juan 5:14; Santg. 1:5.-d. 2 Cron. 20:12.-e. Salmo 2:11; Salmo 34:18; Isaías 66:2.-f. Rom. 10:14; Santg. 1:6.-g. Juan 14:13; 16:23; Dan. 9:18.-h. Mateo 7:8, Salmo 27:8.

118. Pregunta: ¿Qué nos ha mandado Dios que le pidamos?
Respuesta:
Todo lo que es necesario para el alma y para el cuerpo (a), lo cual, nuestro Señor Jesucristo, ha incluido en la oración que él mismo nos ha enseñado.
a. Santiago. 1:17; Mateo 6:33.

119. Pregunta: ¿Qué dice esta oración?
Respuesta:
(a) Padre nuestro que estas en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Sea hecha u voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano, y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
a. Mateo 6:9-13; Luc. 11:2, 3, 4.

DOMINGO 46.
120. Pregunta: ¿Por qué nos pide nuestro Señor Jesucristo que nos dirijamos a Dios diciendo: "Padre nuestro?"
Respuesta:
Para despertar en nosotros, desde el principio de nuestra oración, el respeto filial y la confianza en Dios que deben se el fundamento de nuestra oración. Es a saber, que Dios ha venido a ser nuestro Padre por Jesucristo, y nos concede con mayor seguridad la cosas que le pedimos con fe, que nuestros padres nos otorgan la cosas de este mundo (a).
a. Mateo 7:9-11; Luc. 11:11-13.

121. Pregunta: ¿Por qué se añade: Que estás en los cielos?
Respuesta:
A fin de que no tengamos ninguna idea terrestre de la majestad celestial de Dios (a), y esperemos de su omnipotencia lo que necesitamos para nuestro cuerpo y nuestra alma (b).
a. Jer. 23:23, 24; Hechos 17:24, 25, 27.-b. Rom. 10:12.

DOMINGO 47.
122. Pregunta: ¿Cuál es la primera súplica?
Respuesta:
Santificado sea tu nombre”, es decir, concédenos ante todo que te conozcamos rectamente (a), y que santifiquemos y celebremos tu omnipotencia, sabiduría, bondad, justicia, misericordia y verdad, que se manifiestan en toda tus obras (b). Concédenos también, que toda nuestra vida, en pensamiento, palabra y obra, sea siempre dirigida a este fin: que tu santísimo nombre no sea por nosotros blasfemado ni menospreciado, sino honrado y glorificado (c).
a. Juan 17:3; Jer. 9:24; Jer. 31:33, 34; Mateo 6:33.-b.Salmo 51:18; Salmo 122:6.-c. 1 Juan 3:8; Rom. 16:20.-d. Apoc. 22:20, Rom. 8:22, 23.-e. 1 Cor. 15:28.

DOMINGO 48.
123. Pregunta: ¿Cuál es su segunda súplica?
Respuesta:
“Venga tu reino”, es decir; reina de tal modo sobre nosotros por tu Palabra y Espíritu, que nos sometamos cada vez más y más a Ti (a). Conserva y aumenta tu iglesia (b). Destruye las obras del diablo y todo poder que se levante contra Ti, lo mismo que todos los consejos que se toman contra tu Palabra (c), hasta que la plenitud de tu reino venga (d), cuando Tú serás todo en todos (e).
a. Salmo 143:10; Salmo 119:5; Mateo 6:33.-b. Salmo 51:18; Salmo 122:6.-c. 1 Juan 3:8; Rom. 16:20.-d. Apoc. 22:20; Rom. 8:22, 23.-e. 1 Cor. 15:28.

DOMINGO 49.
124. Pregunta: ¿Cuál es la tercera súplica?
Respuesta:
Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. Es decir, haz que nosotros y todos los hombres, renunciemos a nuestra propia voluntad (a), y con toda humildad obedezcamos la tuya que es la única buena (b), para que cada uno de nosotros cumpla su deber y vocación, tan fiel y gozosamente (c) como lo hacen los ángeles en el cielo (d).
a. Mateo 16:24; Tito 2:11, 12.-b. Luc. 22:42; Efes. 5:10; Rom. 12:2.-c. 1 Cor. 7:24.-d. Salmo 103:20, 21.

DOMINGO 50.
125. Pregunta: ¿Cuál es la cuarta súplica?
Respuesta
: “Danos hoy nuestro pan cotidiano”, es decir, dígnate proveernos de todo lo que es necesario para el cuerpo (a), a fin de que, por ello reconozcamos que Tú eres la única fuente de todo bien (b), y que, ni nuestras necesidades, ni trabajo, ni incluso los bienes que Tú nos concedes, no nos aprovechan antes nos dañan sin tu bendición (c). por tanto, concédenos que apartemos nuestra confianza de todas las criaturas, para ponerla sólo en Ti (d).
a. Salmo 145:15; Salmo 104:27; Mateo 6:26.-b. Santg. 1:17; Hechos 14:17; Hechos 17:27.-c. 1 Cor. 15:58; Deut. 8:13; Salmo 37:16; Salmo 127:1, 2.-d. Salmo 55:22; Salmo 62:10; Salmo 146:3; Jer. 17:5, 7.

DOMINGO 51.
126. Pregunta: ¿Cuál es la quinta súplica?
Respuesta:
“Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”; es decir: por la preciosa sangre de Jesucristo, dígnate no imputarnos, a nosotros pobres pecadores, nuestros pecados ni la maldad que está arraigada en nosotros (a), así como nosotros sentimos, por este testimonio de tu gracia, el firme propósito de perdonar de todo corazón a nuestro prójimo (b).
a. Salmo 51:1; Salmo 143:2; 1 Juan 2:1; Rom. 8:1.-b. Mateo 6:14.

DOMINGO 52.
127. Pregunta: ¿Cuál es la sexta súplica?
Respuesta:
“No nos metas en tentación, más líbranos del mal”; es decir, dado que nosotros mismos no podríamos subsistir un solo instante (a), y dado que, nuestros enemigos mortales como son: Satanás (b), el mundo (c) y nuestra propia carne (d), nos hacen continua guerra; dígnate sostenernos y fortificarnos por la potencia de tu Espíritu Santo, para que podamos resistirles valerosamente, y no sucumbamos en ese combate espiritual (e), hasta que logremos finalmente la victoria (f).
a. Juan 15:5; Salmo 103:14.-b. 1 Pedro 5:8; Efes. 6:12.-c. Juan 15:19.-d. Rom. 7:23; Gál. 5:17.-e. Mateo 26:41; Marc. 13:33.-f. 1 Tes. 3:13 1 Tes. 5:23.

128. Pregunta: ¿Cómo concluyes esta oración?
Respuesta:
“Porque tuyo es el reino, el poder, y la gloria, por todos los siglos”. Esto es: Te pedimos todo esto, porque siendo nuestro Rey Todopoderoso, Tú puedes y quieres concedernos toda clase de bien (a), y esto para que, no a nosotros, sino a tu santo nombre sea todo gloria (b) por todos los siglos.
a. Rom. 10:12; 2 Pedro 2:9.-b. Juan 14:13; Jer.33:8, 9; Salmo 115:1

129. Pregunta: ¿Qué significa la palabra: Amén?
Respuesta:
Amén quiere decir: esto es verdadero y cierto. Porque mi oración es más ciertamente escuchada por Dios, que lo que yo siento en mi corazón, que he deseado de El (a).
a. 2 Cor. 1:20; 2 Tim. 2:13.

Texto íntegro del Catecismo de Heidelberg. 
Descargar en formato "Zip" [44 KB] .