CATECISMO DE HEIDELBERG
Catecismo de Heidelberg de 1563
SEGUNDA PARTE - (e)
DOMINGO 23.
59. Pregunta: ¿Qué te aprovecha el creer en todas estas cosas?
Respuesta: Que delante de Dios soy justo en Jesucristo,y heredero de la vida eterna (a).
a. Hab. 2:4; Rom. 1:17; Juan 3:36.
60. Pregunta: ¿Cómo eres justo ante Dios?
Respuesta: Por la sola verdadera fe en Jesucristo (a), de tal suerte que, aunque mi conciencia me acuse de haber pecado gravemente contra todos los mandamientos de Dios, no habiendo guardado jamás ninguno de ellos (b),y estando siempre inclinado a todo mal (c), sin merecimiento alguno mío (d), sólo por su gracia (e), Dios me imputa y da (f) la perfeca satisfacción (g), justicia y santidad de Cristo (h) como si no hubiera yo tenido, ni cometido algún pecado, antes bien como si yo mismo hubiera cumplido aquella obediencia que Cristo cumplió por mí (i), con tal que yo abrace estas gracias y beneficios con verdadera fe (j).
a. Rom. 3:21, 22, 24; Rom. 5:1, 2; Gál 2:16, Efes. 2:8, 9; Fil. 3:9.-b. Rom. 3:19.- c. Rom 7:23.-d. Tito 3:5; Deut. 9:6; Ezeq. 36:22.-e. Rom. 3:24; Efes. 2:8.-f. 4:4; 2 Cor. 5:19.-g. 1 Juan 2:2.-h. 1 Juan 2:1.-i. 2 Cor. 5:21.-J. Rom. 3:22; Juan 3:18.
61. Pregunta: ¿Por qué afirmas ser justo sólo por la fe?
Respuesta: No porque agrade a Dios por la dignidad de mi fe, sino porque sólo la satisfacción, justicia y santidad de Cristo, son mi propia justicia delante de Dios (a), y que yo no puedo cumplir de otro modo que por la fe (b).
a. 1 Cor. 1:30; 1 Cor 2:2.-b. 1 Juan.
DOMINGO 24
62. Pregunta: ¿Por qué no pueden justificarnos ante Dios las buenas obras, aunque sólo sea una parte?
Respuesta: Porque es necesario que aquella justicia, que ha de aparecer delante del uicio de Dios, sea perfectamente cumplida y de todo punto conforme a la Ley Divina (a); y nuestras buenas obras, aun las mejores en esta vida, son imperfectas y contaminadas de pecado (b).
a. Gál 3:10; Deut. 27:26.-b. Isaías 64:6.
63. Pregunta: Luego, ¿Cómo es posible que nuestras obras no merezcan nada, si Dios promete remunerarlas en la vida presente y en la venidera?
Respuesta: Esta remuneración no se da por merecimiento, sino por gracia (a).
a. Lucas 17:10.
64. Pregunta: Pero esta doctrina, ¿no hace a los hombres negligentes e impíos?
Respuesta: No, porque es imposible que no produzcan frutos de gratitud los que por la fe verdadera han sido injertados en Cristo (a).
a. Mateo 7:18; Juan 15:5.
| Texto íntegro del Catecismo de Heidelberg. |
| Descargar en formato "Zip" [44 KB] . |