SEGUNDA PARTE - (c)
DOMINGO 11. 29. Pregunta: ¿Por qué el hijo de Dios es llamado Jesús, que significa Salvador? Respuesta: Porque nos salva y libra de todos nuestros pecados (a), y porque en ningún otro se debe buscar ni se puede hallar salvación. a. Mateo 1:21; Hebr.7:25.- b. Hechos 4:12; Juan 15:4, 5; 1 Tim. 2:5; Isaías 43:11; 1 Juan 5:11.
30. Pregunta: ¿Creen pues también en el único Salvador Jesús, aquellos que buscan su salvación en los santos, o en sí mismos o en cualquiera otra parte? Respuesta: No, porque aunque de boca se gloríen de tenerle por Salvador, de hecho niegan al único Salvador Jesús (a): pues necesariamente resulta, o que Jesús no es perfecto Salvador o que aquellos que con verdadera fe le reciben por Salvador tienen que poseer en El todo lo necesario para su salvación (b). a. 1 Cor. 1:13, 30, 31; Gál. 5:4.- b. Hebr. 12:2; Isaías 9:6; Col. 1:19, 20; Col. 2:10; 1 Juan 1:7.
DOMINGO 12. 31. Pregunta: ¿Por qué se le llama Cristo, es decir: ungido? Respuesta: Porque fue ordenado del Padre y ungido del Espíritu Santo (a), para ser nuestro supremo profeta y maestro (b), que nos ha revelado plenamente el secreto consejo y voluntad de Dios acerca de nuestra redención (c), para ser nuestro único y supremo pontífice (d) quien por el sólo sacrificio de su cuerpo nos ha redimido (e), e interecede continuamente delante del Padre por nosotros (f), para ser nuestro eterno Rey que nos gobierna por su palabra y su espíritu y nos guarda y conserva la redención que nos ha adquirido (g). a. Salmo 45:7; Hebr. 1:9; Isaías 61:1; Luc. 4:18.- b. Deut. 19:15; Hechos 3:22; Hechos 7:37; Isaías 55:4.- c. Juan 1:18; Juan 15:15.- d. Salmo 110:4.- e. Hebr.10:12, 14, 28; f. Rom. 8:34; Hebr. 9:24; 1 Juan 2:1; Rom. 5:9, 10.- g Salmo 2:6; Zac. 9:9; Mateo 21:5; Luc. 1:33; Mateo 28:18; Juan 10:28; Apoc. 12:10, 11.
32. Pregunta: Pues, ¿Porqué te llaman Cristiano (a)? Respuesta: Porque por la fe soy miembro (b) de Jesucristo y participante de su unción (c), para que confiese su nombre (d) y me ofrezca a El, en sacrificio vivo y agradable (e) y que en esta vida luche contra el pecado y Satanás con una conciencia limpia y buena (f) y que, después de esta vida reine con Cristo eternamente sobre todas las criaturas. a. Hechos 11:26.- b. 1 Cor. 6:15.- c 1 Juan 2:27; Hechos 2:17.- d. Mateo 10:32; Rom.10:10.- e. Rom. 12:1; Pedro 2:6, 9; Apoc. 1:6; Apoc. 5:8, 10.- f.1 Pedro 2:11; Rom. 6:12, 13; Gál. 5:16, 17; Efes. 6:11; 1 Tim. 1:18, 19.- g. 2 Tim. 2:12; Mateo 25:34.
DOMINGO 13. 33. Pregunta: ¿Por qué se llama a Cristo el unigénito hijo de Dios, si nosotros también somos hijos de Dios? Respuesta: Porque Cristo es el hijo eterno y natural de Dios (a); pero nosotros hemos sido adoptados por gracia como hijos de Dios por amor de él (b). a. Juan 1:14; Hebr. 1:1, 2; Juan 3:16; 1 Juan 4:9; Rom. 8:32.- b Rom 8:16, Juan 1:12; Gál. 4:6; Efes. 1:5, 6.
34. Pregunta: ¿Por qué le llamamos nuestro Señor? Respuesta: Por que rescatando nuestros cuerpos y almas de los pecados, no con oro o plata, sino con su preciosa sangre, y librandonos del poder del Diablo, nos ha hecho suyos (a). a. 1 Pedro 1:18, 19; 1 Pedro 2:9; 1 Cor. 6:20, 1 Tim. 2:6; Juan 20:28.
DOMINGO 14. 35. Pregunta: ¿Qué crees cuando dices: que fue concebido por el Espíritu santo y nació de María virgen? Respuesta: Que el eterno Hijo de Dios, el cual es (a) y permanece (b) verdadero y eterno Dios, tomó la naturaleza verdaderamente humana de la carne y sangre de la virgen María (c), por obra del Espíritu Santo (d), para que juntamente fuese la verdadera simiente de David (e), semejante a sus hermanos (f) excepto en el pecado (g). a. 1 Juan 5:20; Juan 1:1; Juan 17:3; Rom. 1:3, Col. 1:15.- b. Rom. 9:5.- c. Gál. 4:4 Luc. 1:31, 42, 43.- d. Mateo 1:20; Luc. 1:35.- e. Rom 1:3; Salmo 132:11; 2 Sam.7:12; Luc. 1:32; Hechos 2:30.- f. Filip. 2:7; Hebr. 2:14, 17.- g. Hebr. 2:14, 17.- g. Hebr. 4:15.
36. Pregunta: ¿Qué fruto sacas de la santa concepción y nacimiento de Cristo? Respuesta: Que es nuestro Mediador (a), y con su inocencia y perfecta santidad cubre mis pecados en los cuales he sido concebido y nacido, para que no aparezcan en la presencia de Dios (b). a. Hebr. 7:26, 27.- b.1 Pedro 1:18, 19; 1 Pedro 3:18; 1 Cor. 1:30, 31; Rom. 8:3, 4;Isaías 53:11; Salmo 32:1.
DOMINGO 15. 37. Pregunta: ¿Qué es lo que crees cuando dices: padeció? Respuesta: Que todo el tiempo que en este mundo vivió y especialmente al fin de su vida , sostenía en el cuerpo y el alma la ira de Dios contra el pecado de todo el género humano (a), para que con su pasión , como único sacrificio propiciatorio (b), librara nuestro cuerpo y alma de la eternacondenación (c), y nos alcanzase la gracia de Dios, la justicia y la vida eterna (d). a. Isaías 53:4; 1 Pedro 2:24; 1 Pedro 3:18; 1 Tim. 2:6.- b. Isaías53:10; Efes.5:2; 1Cor 5:7; 1 juan 2:2; Rom. 3:25; Hebr. 9:28; Hebr. 10:14.- c. Gál 3:13; Col. 1:13; Hebr. 9:12; 1 Pedro 1:18, 19.-d. Rom. 3:25, 2 Cor. 5:21; Juan 2:16; Juan 6:51; Hebr. 9:15; Hebr. 10:19.
38. Pregunta: ¿Por qué padeció bajo el poder de Poncio Pilato juez? Respuesta: Para que, inocente, condenado por el juez político (a), nos librase del severo juicio de Dios, que había de venir sobre nosotros (b). a. Juan 18:38; Mateo 27:24; Luc. 23:14, 15; Juan 19:4.- b. Salmo 69:4; Isaías 53:4, 5; 2 Cor. 5:21; Gál. 3:13.
39. Pregunta: ¿Es más importante el haber sido crucificado, que morir de otro modo? Respuesta: Sí, porque este género de muerte me garantiza que él cargó sobre sí mismo la maldición sentenciada sobre mí (a), por cuanto la muerte de cruz era maldita de Dios. a. Gál. 3:13.- b. Deut. 21:23.
DOMINGO 16. 40. Pregunta: ¿Por qué fue necesario que Cristo se humillase hasta la muerte? Respuesta: Porque la justicia de Dios (a) no se podía satisfacer por nuestros pecados, sino con la misma muerte del Hijo de Dios (b). a. Gén. 2:17.- b. Rom. 8:3, 4; Hebr. 2:14, 15.
41. Pregunta: ¿Por qué fue también sepultado? Respuesta: Para testificar que estaba verdaderamente muerto (a). a. Hechos 13:29; Mateo 27:59, 60; Luc. 23:53; Juan 19:38.
42. Pregunta: Ya que Cristo murió por nosotros, ¿Por qué hemos de morir también nosotros? Respuesta: Nuestra muerte no es una satisfacción por nuestros pecados (a), sino una liberación del pecado y un paso hacia la vida eterna (b). a. Marc. 8:37; Salmo 49:7.- b Filip.1:23; Juan 5:24; Rom. 7:24.
43. Pregunta: ¿Qué provecho recibimos además del sacrificio y muerte de Cristo en la cruz? Respuesta: Por su poder nuestro viejo hombre está crucuficado, muerto y sepultado juntamente con El (a), para que, en adelante, no reinen más en nosotros las perversas concupiscencias y deseos de la carne (b), sino que nos ofrezcamos a El en sacrificio agradable (c). a. Rom. 6:6.- b Rom. 6:6, 12.- c. Rom. 12:1.
44. Pregunta: ¿Por qué se añade: descendió a los infiernos? Respuesta: Para que en mis extremados dolores y grandísimas tentaciones me asegure y me sostenga con este consuelo, de que mi Señor Jesucristo, por medio de las inexplicables angustias, tormentos, espantos y turbaciones infernales de su alma, en los cuales fue sumido en toda su pasión (a), pero especialmente clavado en la cruz, me ha librado de las ansias y tormentos del infierno (b). a. Salmo 18:4, 5; Salmo 116:3; Mateo 26:38; Mateo 27:46; Hebr.5:7.- b. Isaías 53:5
DOMINGO 17. 45. Pregunta: ¿Qué nos aprovecha la resurrección de Cristo? Respuesta: Primero: Por su resurrección ha vencido a la muerte, para hacernos participantes de aquella justicia que conquistó por su muerte (a). Segundo: También nosotros somos resucitados ahora por su poder a una nueva vida (b). Tercero: la resurrección de Cristo, cabeza nuestra, es una cierta prenda de nuestra gloriosa resurrección. a. Rom. 4:25; 1 Pedro 1:3; 1 Cor. 15:16.- b Rom. 6:4; Col. 3:1, Efes. 2:5, 6.- c.1 Cor. 15:20, 21.
DOMINGO 18. 46. Pregunta: ¿Qué entiendes por: subió a los cielos? Respuesta: Que Cristo, a la vista de sus discípulos, fue elevado de la tierra al cielo (a) y que está allí para nuestro bien (b), hasta que vuelva a juzgar a los vivos y a los muertos (c). a. Hechos 1:9; Marc. 16:19; Luc. 24:51.-b. Hebr.9:24; Hebr. 4:14; Rom. 8:34; Col. 3:1.- c. Hechos 1:11; Mateo24:30.
47. Pregunta: Luego, ¿No está Cristo con nosotros hasta el fin del mundo como lo prometido? (a). Respuesta: Cristo es verdadero Dios y verdadero hombre: en cuanto a la naturaleza humana ahora ya no stá en la tierra (b), pero en cuanto a su deidad, majestad, gracia y espíriu en ningún momento está ausente de nosotros (c). a. Mateo 28:20.- b. Hebr. 8:4; Mateo 26:11; Juan 16:28; Juan 17:11; Hechos 3:21.- c. Juan 4:18; Mateo 28:20.
48. Pregunta: Pero si la naturaleza humana no está en todas partes donde está la divina ¿No se separan con esto las dos naturalezas en Cristo? Respuesta: De ninguna manera: porque dado que la divinidad es incomprensibley está presente en todo lugar (a), resulta necesariamente que en efecto está fuera de la naturalezahumana que ha tomado (b), perocon todo y con eso está en ella y queda unida a ella personalmente. a. Jer.23.24; Hechos 7:49.- b Col. 2:9; Juan 3:13; Juan 11:15; Mateo 28:6.
49. Pregunta: ¿Qué beneficios nos da la ascención de Cristo al cielo? Respuesta: Primero: El es nuestro intercesor en el cielo delante del Padre (a). Segundo: Que tenemos nuestra carne en el cielo para que por ello, como una garantía , estemos seguros, de que él siendo nuestra cabeza, nos atraerá a sí como miembros suyos (b). Tercero. Que desde allí nos envía su Espíritu como prenda recíproca (c), por cuya virtud buscamos, no las cosas de la tierra sino las de arriba, donde está sentado a la diestra de Dios. a. 1 Juan 2:1; Rom. 8:34.- b. Juan 14:2; Juan 17:24; Juan 20:17; Efes. 2:6.- c. Juan 14:16; Juan 16:7; Hechos 2:33; 2 Cor. 1:22; 2 Cor. 5:5.- d. Col. 3:1.
DOMINGO 19. 50. Pregunta: ¿Por qué se añade: está sentado a la Diestra de Dios, Padre todopoderoso? Respuesta: PorqueCristo subió al cielo para mostrarse allí como cabeza de su Iglesia (a), por quien el Padre gobierna todas las cosas (b) a. Efes. 1:20; Col.1:18.- b. Mateo 28:18; Juan 5:22.
51. Pregunta: ¿De qué nos sirve esta gloria de Cristo, nuesra cabeza? Respuesta: Primero: Para que el Espíritu Santo derrame en nosotros, sus miembros, los dones celestialesa. y Segundo: para protegernos y ampararnos de todos nuestros enemigos(b). a. Hechos 2:33; Efes. 4:8.- b. Salmo 2:9; Salmo 110:1, 2; Juan 10:28; Efes. 4:8.
52. Pregunta: ¿Qué consuelo te ofrece la vuelta de Cristo para juzgar a los vivos y a los muertos? Respuesta: Que en todas las miserias y persecuciones, con plena confianza, espero del cielo como juez, a Aquel mismo que primeramente se puso delante del juicio de Dios por mí y alejó de mí toda maldición (a); el cual echará a todos los enemigos suyos y míos en las penas eternas (b); y a mí, con todos los elegidos, me conducirá al gozo del cielo y a la gloria eterna (c). a. Filip. 3:20; Luc. 21:28; Rom. 8:23; Tito 2:13; 1 Tes. 4:16.-b. Mateo 25:41; 2 Tes. 1:6.- c. Mateo 25:34; 2 Tes, 1:7.
|
 |
Catecismo de Heidelberg de 1563
|