Alguien afirmó que la Palabra de Dios no necesita quien la defienda, ella, por sí misma tiene la autoridad y Dios nos ha dejado su impronta en cada una de sus páginas. Los Reformadores así lo entendieron y en ella centralizaron la autoridad y la praxis de la Iglesia. El lema de la Reforma así lo pone de manifiesto:
"Sola Scriptura, Sola Gratia, Sola Fide"
"Sola Escritura" significa que sólo a través de las Escrituras, la Biblia, conocemos la voluntad de Dios para nuestra salvación y nuestra vida. Las Escrituras, son el único medio de revelación divina que Dios ha dado al hombre.
(Evangelio de S.Juan, 20:30-31)
30 Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.
31 Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.
"Sola gracia" significa que la salvación es un regalo inmerecido de Dios, o sea que viene por la pura y sola gracia de Dios, sin el concurso de obras humanas o esfuerzo humano o mérito humano alguno. Las buenas obras son el fruto de la Salvación y de una fe genuina.
(S.Pablo a los Efesios, 2:8-9)
8 porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.
9 No por obras, para que nadie se gloríe..."
"Sola fe" Se refiere a la fe en Cristo como único instrumento que recibe la gracia de Dios en Jesucristo para la justificación, sin intervenir otra obra humana de ningún tipo. La fe sola recibe la justificación, y la santidad y regeneración son obras de Dios en el pecador, pero no producen ellas la justificación, sino la fe sola.
(S.Pablo a los Romanos, 5:1)
"Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo"
